Desde que empecé a pincharme temía los bultos, no quería convertirme en una masa de carne llena de aliens apunto de salir. Ahora sólo me preocupa el picor.
No es el picor en sí, sino que me sorprendo de una forma inconsciente satisfaciendo mi necesidad y aumento el sonrojado de mis piernas y el hinchazón. De esta forma cuando han pasado ocho días y vuelvo a pincharme nunca se me han pasado los síntomas del todo.
